Juicio en el fondo del mar
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   ¿Se cumplen estos próximos carnavales 25 años de la celebración del “Juicio en el Fondo del Mar”? ¿Realmente son 25 o deberíamos decir 72?, pues son estos los años transcurrido desde la creación, en 1934, a manos de Emilio González Revuelta, apodado el “Litri”, secretario en aquella época del Ayuntamiento de Santoña, de la Murga en la que se Basa lo que hoy está considerado como “Fiesta de Interés Turístico Nacional”.

   No se imaginaba “Litri” en aquella época la trascendencia que tendría sobre nosotros los Santoñeses su Murga, en la que de una manera bastante curiosa pasó a representar un juicio sumarísimo sobre un besugo, nombrando de paso buena parte de la fauna marina que poblaba y puebla actualmente nuestra bahía, haciéndola partícipe de nuestro carnaval.

   Es necesario mencionar, en este recordatorio de la historia de nuestro carnaval, a los integrantes de la Murga “Los Parrandistas”, sin los cuales quizás la letra del “Juicio” no habría llegado hasta nosotros. Fueron “Los Parrandistas” la murga que se encargó, allá por 1934 de alegrar los Carnavales de Santoña cantando la composición de “Litri” vestidos de una manera muy peculiar: Trajes hechos con pieles secas de paparda cosidas entre sí, y a modo de peculiar gorro, una paparda abierta por la ventresca y seca. Para rematar el traje, la cara pintada de negro.

   Hay que recordar que este año fue el último que se celebraron los Carnavales en Santoña por orden gubernativa. Esta orden prohibía disfrazarse por dos razones fundamentalmente: Es aspecto “carnal”que iba tomando esta fiesta (demasiado desmadre supongo para la época) y una segunda, muy importante para los murguista. La crítica política muy acentuada (si lo viesen ahora los de entonces....).

   De este traje surgen los que actualmente se utilizan durante la representación del “Juicio en el Fondo del Mar”, evidentemente mejorados.

    Los actuales trajes están basados en cada una de las especies que representan, creados a partir de un armazón de alambre sobre el que descansa la cabeza y cola del pez representado hecho con corcho. El cuerpo está formado por una tela que soporta cientos de recortes de tela brillante actuando a modo de escamas, con colores brillantes que cubren el cuerpo de la persona encargada de representar el papel del pez que transporta.